07 El Carro





7 EL CARRO
Engel:  Equilibrio sobre las emociones, dinamismo, victoria, traslado, viaje,
Hales: Madurez, manejo de vida, victoria, viajes. Control. Voluntad. Autoafirmación.
Jodorowsky: ¿De dónde vengo, donde estoy, adónde voy? ¿Estoy logrando realizar lo que me había propuesto? ¿Estoy triunfando o estoy fracasando? ¿Cuál es la sabiduría o doctrina que me guía? ¿Creo verdaderamente en lo que digo que creo? ¿En qué me admiro, en qué desprecio? ¿Cuáles son mis aliados?


7. EL CARRO: EL DIOS ARES EN EL TAROT MÍTICO

La carta del Carro retrata a un hombre hermoso y viril, con un pelo rizado de color castaño rojizo, y la tez colorada, conduciendo un carro de guerra de bronce y una túnica roja como la sangre. En su cadera hay un escudo de bronce, y en su costado se balancea una gran lanza. El empuña las riendas de los dos caballos, uno blanco y otro negro, que tiran hacia direcciones opuestas ante él. El camino polvoriento por el que viaja serpentea hacia un paisaje rojizo, como un desierto, mientras que el cielo amenaza con una tormenta inminente.

SIMBOLOGÍA
El paisaje desértico que atraviesa Ares carece de agua: una imagen de la falta de sentimiento y comunicación en la que prosperan los impulsos agresivos. Ares y Afrodita no se han atraído aun mutuamente, como quiera que los instintos de lucha y de unión están de algún modo secretamente relacionados.
La lanza de Ares es el símbolo tradicional de la masculinidad: una imagen del poder fálico y de la potencia, tanto en los hombres como en las mujeres.
El caballo negro y el caballo blanco, como las dos columnas de la Suma Sacerdotisa, reflejan la potencialidad, tanto para bien como para mal, contenida en el instinto agresivo.

RELATO DEL MITO: Aquí encontramos a Ares, dios de la guerra, que, según la mitología, fue concebido por Hera, reina de los dioses, sin semen masculino. Como dios de la guerra, Ares disfrutaba peleando. Sus dos escuderos, Deimos (Miedo) y Fobos (Terror) -posiblemente sus hijos- le acompañaban en el campo de batalla. A diferencia de la diosa Atenea, que, como divinidad de la guerra, representaba la estrategia fría y la logística, Ares amaba el ardor y la gloria de la batalla en sí misma, y el desahogo exultante de su fuerza al desafiar a los enemigos. 

Ares era, en muchos aspectos, un dios que no despertaba simpatías, porque se le asociaba con la lucha y con el derramamiento de sangre, y el Olímpico Zeus y Atenea le detestaban por su fuerza bruta y por su falta de finura. Pero Afrodita, diosa del amor sensual, tenía diferentes gustos. Impresionada por el vigor del hermoso guerrero, al que sin duda comparaba con su repulsivo esposo Hefesto, dios del fuego, se enamoró de Ares. Muy pronto el sentimiento fue recíproco. Ares aprovechó sin escrúpulos la ausencia de Hefesto para deshonrar el lecho marital. Pero el marido descubrió el adulterio y planeó una venganza ingeniosa. Forjó en secreto una malla tan fina que no se podía ver, pero tan fuerte que no se podía romper. Colocó esta red encima de la cama donde los amantes solían retozar. Cuando la pareja volviera a hacer el amor y posteriormente se quedaran dormidos, la red invisible se extendería sobre ellos, y Hefesto llamaría a todos los dioses para que presenciaran la vergüenza de su esposa y de su amante. Pero el ardor de Ares no fue extinguido por su turbación y más tarde, de su unión con Afrodita, nació una hija, Armonía, cuya cualidad, como su nombre indica, era un armonioso equilibrio de amor y lucha.

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA: A nivel interno, Ares, el conductor del Carro, es una imagen de los instintos agresivos guiados y dirigidos por la voluntad de la conciencia. Los caballos que tiran del Carro en direcciones opuestas son retratos de los impulsos animales que están en pugna dentro de nosotros, impulsos llenos de vitalidad y reacios todavía a trabajar en armonía. Deben ser manejados con fuerza y con firmeza, sin reprimirlos ni forzarlos, o perderemos el poder y la fuerza para defendernos en la vida y seguir nuestro camino. 
Ares, el dios sin padre, es en cierto aspecto una imagen de la agresividad natural y de los instintos competitivos del propio cuerpo, porque él carece del padre espiritual arquetípico que podía proporcionarle la visión y el significado. Pero su voluntad férrea y su gran valor son una dimensión necesaria de la forma del ser humano, porque la visión espiritual por sí sola no es suficiente para sobrevivir en un mundo competitivo y difícil.

Tras haber suscitado un conflicto como resultado de sus elecciones en el amor, el Loco ha de enfrentarse ahora con la segunda gran lección de la vida: el aparato creativo de los violentos y turbulentos impulsos de la naturaleza instintiva. Por eso, a través de la figura de Ares, llega a la madurez.
En la carta de los Enamorados, el Loco es todavía un adolescente, impulsado por románticos sueños y por el deseo de poseer un objeto bonito. Pero a través del Carro aprende a hacerse responsable de sus acciones como un hombre, y afronta la cólera y el conflicto que ha generado tanto dentro como fuera de sí mismo.
Como el Loco, nosotros debemos aprender a luchar con nuestros enemigos y con los impulsos guerreros que hay en nosotros mismos, si queremos sobrevivir en la jungla de la vida.

En la mitología, Ares siempre se mete en líos, bien por una disputa enojosa con alguien, bien por la cruel persecución de un objeto amoroso. Pero él sobrevive a todas sus humillaciones y derrotas, y sale fortalecido. Por fin engendra una criatura que encarna la serenidad que se puede encontrar al final de un conflicto que ha sido llevado de forma creativa. La lucha que Ares encarna es una experiencia necesaria. Aunque intentemos llegar a estar espiritualmente comprometidos a amar generosamente, las tendencias agresivas que hay en nosotros no mueren. Pueden ser rechazadas y relegadas al subconsciente, donde vuelven a surgir como enfermedad o son proyectados sobre otros que entonces desatan agresividad sobre nosotros. Pero si conseguimos hallar el reto de Ares, entonces podemos ser más honrados con esta fuerza vital que tenemos dentro, y la lucha por aprender a contenerla y dirigirla fomenta el desarrollo de toda la personalidad.



07 – El Carro (Tarot Rider Waite)

Un príncipe está de pie sobre un carro, sujetando un pequeño bastón con la mano, símbolo de un poder limitado. Sobre los hombros del victorioso héroe, se supone que están Urim y Thummin.

El ha vencido la cautividad. Es un conquistador bajo todos los puntos de vista: en el plano intelectual, en la ciencia, en el progreso y en algunas pruebas de iniciación.
El ha respondido a las preguntas de la esfinge, por ello, las dos esfinges arrastran el carro: la blanca simboliza el Bien y la negra el Mal; la una es conquistadora, la otra vencida y las dos se han convertido en las doncellas de aquel que es capaz de triunfar en las múltiples pruebas que impone la vida.
Pero este guerrero representa sobre todo el triunfo de la inteligencia.

Por ello, es necesario comprender que:
- La pregunta de la esfinge se halla relacionada con el misterio de la Naturaleza y no con el mundo de la Gracia, para el cual el conductor del carro no puede ofrecer respuestas.
- Los planes de su conquista son evidentes y externos, no interiores.
- La liberación que está llevando a cabo puede situarlo en los límites de la comprensión lógica.
- Los textos iniciáticos, gracias a los cuales ha triunfado, deben ser concebidos como físicos o racionales.
- Si él llegase ante las columnas del Templo, donde está sentada la Sacerdotisa, no podría abrir el pliego con la Tara, ni tampoco podría responder a las preguntas que ésta le plantease.

06 Los Enamorados





6 LOS ENAMORADOS
Engel:  Antagonismo, libre albedrío, tentación, decisión que tomar, amor, compromiso.

Hales: Amor, decisiones, hijos. Adolescencia, opción, error, riesgo, duda, relación amorosa, sexualidad.

Jodorowsky: ¿Cómo van mis relaciones emocionales? ¿Tengo una verdadera pareja? ¿Quién es la persona que más amo? ¿Soy feliz? ¿Las personas que frecuento me alegran la vida? ¿En qué me siento insatisfech@? ¿Me gusta lo que estoy haciendo?


6. LOS ENAMORADOS: EL PRÍNCIPE PARIS EN EL TAROT MÍTICO
La carta de los Enamorados retrata a un joven hermoso, rubio, vestido con un sencillo traje de pastor, que lleva un báculo en su mano derecha. En su mano izquierda lleva una manzana de oro. Tres mujeres se exhiben ante él, pues se trata de un concurso de belleza, y la manzana de oro será adjudicada a la ganadora. La mujer de la izquierda es regia y madura, tiene una flamante cabellera de color castaño rojizo y los ojos azules, viste púrpura imperial y lleva una diadema de oro. Ofrece al joven la bola del mundo. La mujer del centro es joven, seductora y de pelo moreno. Su ropa diáfana, de color de rosa, enseña más que tapar. Ella ofrece una copa de oro. La mujer de la derecha es fría y casta, viste una armadura completa; su pelo rubio está medio tapado bajo un casco de guerrero. Ofrece una espada. Detrás de las cuatro figuras se entrevé un paisaje ondulado de lozanas colinas verdes.

SIMBOLOGÍA
La diosa Hera, esposa y portavoz de Zeus, ofrece la bola del mundo que representa la autoridad mundana y la perspectiva ética de Zeus, el Emperador. Atenea ofrece una espada y que simboliza el poder cortante de la mente, la visión aguda y la firmeza, propias del reino mental.
La diosa Afrodita ofrece la copa del amor, que es un símbolo de la comunicación entre las personas.

RELATO DEL MITO: Aquí encontramos al príncipe Troyano Paris, al que Zeus encomendó arbitrar en un concurso de belleza entre las tres diosas: Hera, Afrodita y Atenea. Cuando Paris nació, un oráculo declaró que algún día sería la ruina del reino de su padre. Su padre, el rey Príamo de Troya, lo sentenció a muerte abandonándolo en la ladera de una colina, pero el niño fue rescatado por un buen pastor. Paris se hizo hombre cuidando el rebaño y llenando sus horas libres de románticas conquistas, ya que era un joven muy hermoso y atractivo.

Cuando estalló una disputa en el Monte Olimpo entre Hera (reina de los dioses), Afrodita (diosa del amor sensual) y Atenea (diosa de la justicia), sobre quién era la más encantadora, Zeus decidió que Paris, con su experiencia rica y variada sobre las mujeres, sería el mejor juez de la contienda. Hermes, mensajero de los dioses, fue enviado a informar al joven de ese dudoso honor que le había sido concedido por el rey de los dioses.

Paris, como es lógico, en principio rechazó la petición, sabiendo muy bien que cualquiera que fuese la diosa que escogiera, las otras dos jamás se lo perdonarían. Pero Hermes le amenazó con la ira de Zeus. Entonces Paris se ofreció amablemente a partir la manzana en tres trozos, porque ¿cómo iba a poder escoger entre tres diosas tan radiantes? Pero Hermes tampoco quería aceptar esa excusa. Así que las diosas se exhibieron ante el joven. Hera le ofrecía el gobierno del mundo si la escogía a ella, Atenea le ofrecía convertirle en el más fuerte y más justo de los guerreros. Afrodita simplemente se destapó, y le ofreció la capa del amor, y le prometió como esposa a la más hermosa de las mujeres mortales.

El resultado era de prever. Paris, que era joven y, por lo tanto, no tenía aún muy claros sus valores internos, escogió a Afrodita sin vacilar. Su recompensa fue la famosa Helena, reina de Esparta que, desgraciadamente, estaba casada con otro. Hera y Atenea sonrieron y prometieron que no tomarían a mal su elección, y luego se fueron cogidas del brazo a planear la destrucción de Troya, que empezó con la cólera del marido burlado de Helena y acabó con la destrucción de la ciudad y de toda la casa real. Y así se cumplió el oráculo.

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA: A nivel interno, el juicio de Paris, tal y como se conoce en la mitología, es una imagen de los primeros desafíos de la vida para el desarrollo del individuo: el problema de la elección en el amor. Este dilema no consiste solamente en tratar de decidir entre dos mujeres, o dos hombres. Refleja también nuestros valores, porque nuestras elecciones nos muestran la clase de persona que queremos llegar a ser. Paris, a causa de su juventud y de la fuerza impulsora de sus necesidades sexuales, no puede realmente escoger desde una perspectiva madura. Su elección se debe a sus deseos, más que a él mismo. Aquí está el problema del libre albedrío contra la compulsión de los instintos.

Las consecuencias de las elecciones en el amor son enormes, ya que afectan a todos los niveles de la vida. La elección compulsiva de Paris tiene como resultado final el gran conflicto de la Guerra de Troya. No es que él haya hecho la elección "equivocada", porque no está todavía lo suficientemente centrado como para comparar las atracciones eróticas de Afrodita con el resultado de la acción de llevarse a la mujer de otro. Tampoco se conoce a sí mismo lo suficiente como para averiguar si el poder mundano o la carrera militar pueden ser igualmente importantes para él. La selección le urgía, así como la vida nos viene con tales desafíos antes de que nos sintamos preparados, y en cierto aspecto su "equivocación" es inevitable. El deseo de otra persona acelera el desarrollo de los valores individuales y del auto-conocimiento a través de los enredos y conflictos que surgen de la elección que uno ha hecho. Dicha situación no se puede evitar, porque es arquetípica. Paris es una imagen de esa parte de nosotros que, gobernada por la incontenible necesidad de satisfacer el deseo, no puede ver todavía que cualquier elección tiene unas consecuencias de las que al final tendremos que hacernos responsables. Si no pasamos por este bautismo de fuego, no podemos comprender cómo creamos nuestro propio futuro, sino que, por el contrario, echamos la culpa de los resultados al destino, a la fatalidad, o al error de otra persona, más que a nuestra propia falta de reflexión.


06 - Los Enamorados (Tarot Rider Waite)

Bajo un sol resplandeciente, en el cenit, aparece una gigantesca figura alada y con los brazos extendidos, como si quisiese enviar sus influjos al mundo terrenal.

En un primer plano, podemos ver a un hombre y a una mujer desnudos, situados frente a frente, como si fuesen Adán y Eva en el Paraíso terrenal. Detrás del hombre, está el Árbol de la Vida, cargado de frutos, mientras que detrás de la mujer se halla representado el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, con la tentadora serpiente enroscada en su tronco.

Las figuras sugieren la juventud, la virginidad, la inocencia y el amor antes de haber sido contaminado por el vulgar deseo físico. Esta carta, en toda su sencillez, representa el amor humano, mostrado aquí como una parte del camino, de la verdad y de la vida.
Con respecto a la mujer, se supone que simboliza la atracción hacia la sensualidad de la vida, lo cual conlleva la idea de la Caída del Hombre, pero esa es la realización de la secreta ley de la providencia más que una tentativa intencionada y consciente.



A través de su acusación de culpabilidad, finalmente, el hombre podrá llegar a resurgir y sólo gracias a ésta, podrá hallar su plenitud. La carta es también una importante alegoría del misterio de la feminidad.

05 El Hierofante, Sumo Sacerdote





5 EL SUMO SACERDOTE
Engel: Discípulos, maestros, enseñanzas, consejos, ley, moral, comunicación, misterios profundos que tienen que ver con la religión, persona de poder, dinero.
Hales: La integración de la sociedad. Comunicaciones, normas, instrucciones, el trabajo, las estructuras sociales. La familia formal, el matrimonio.  Estudios formales, ventas. Educación, sistema de creencias. Identificación con el grupo.

Jodorowsky: ¿Es justo lo que desde niño me han enseñado o hecho creer? ¿Aparte de triunfar materialmente, tengo un ideal espiritual? ¿Si existiera un Dios, cómo sería? ¿Puedo enseñarle algo a los otros? ¿Puedo sanar o consolar a alguien?


5.  EL HIEROFANTE: EL CENTAURO QUIRÓN EN EL TAROT MÍTICO

La carta del Hierofante retrata una extraña figura, un Centauro, con el torso, los brazos y la cabeza de un hombre y el cuerpo de un caballo. Su larga cabellera de color castaño, su barba y su rostro afable, de hombre maduro, sugiere un sacerdote o un profesor. En su mano izquierda tiene un rollo que contiene sabiduría escrita. Su mano derecha está levantada haciendo el gesto de bendecir. A ambos lados, tiene una columna de piedra. Detrás de él, se puede observar la roca áspera de la cueva que es a la vez su hogar y su templo. Una luz se derrama sobre su cabeza coronada desde una apertura circular en el muro de la cueva.

SIMBOLOGÍA
La cueva que es el templo de Quirón es una formación natural de la tierra, no es un lugar de culto hecho por el hombre, ya que sólo se puede considerar válido si se aplica la enseñanza espiritual en la vida física ordinaria.
Las dos columnas son las columnas de la antecámara del conocimiento por la que el discípulo entra a recibir la enseñanza de Quirón.
El rollo que lleva el Centauro es el rollo de la ley, la palabra escrita que a través de la revelación comunica la voluntad divina.

RELATO DEL MITO: Aquí encontramos a Quirón, rey de los Centauros, el que cura, el sacerdote y el maestro sabio de todos los héroes jóvenes de la mitología. El nacimiento de Quirón fue muy misterioso porque nació de Ixión, hijo de Ares, el dios de la guerra y de una nube que Zeus formó con la apariencia de su esposa Hera, para evitar que Ixión hiciera el amor con la diosa en persona. El Centauro fue educado por Apolo, el dios-sol, y Artemisa, la diosa-luna, y a causa de su gran sabiduría y espiritualidad fue elegido rey de los Centauros y se le asignó la tarea de inculcar en los jóvenes griegos de las casas nobles los valores espirituales y el respeto a la ley divina que necesitaban, antes incluso de aprender el arte de gobernar y el manejo de las armas.

Quirón era también un gran curandero, y conocía los secretos de las hierbas y la ciencia de las plantas. Pero era incapaz de curarse a sí mismo. Un día su amigo, el héroe Hércules, le visitó en su cueva después de matar a la monstruosa Hidra con sus nueve cabezas venenosas. Hércules rozó accidentalmente al Centauro en el muslo con una de las flechas que habían sido mojadas en la sangre del monstruo. Esa sangre era un veneno mortal, y el caso es que Quirón no pudo sacarse el veneno de la herida. Como era inmortal, no podía morir, y de ese modo se vio obligado a vivir sufriendo, renunciando a toda la felicidad del mundo y dedicando su tiempo a la enseñanza de la sabiduría espiritual.

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA: A nivel interior, Quirón, el Hierofante, es una imagen de esa parte de nosotros que se eleva hacia el espíritu, con el fin de comprender qué es lo que Dios quiere de nosotros. El es el maestro espiritual interior, el sacerdote que establece un vínculo entre la conciencia ordinaria del mundo y el conocimiento intuitivo de la ley de Dios. Mientras que el mundo de Perséfone, la Suma Sacerdotisa, es oscuro y escurridizo, y no puede ser comprendido por el intelecto, el mundo de Quirón puede ser aclarado e interpretado por la mente. La antigua palabra que se usaba para el sacerdote, pontifex, quiere decir "constructor de puentes", porque la labor del sacerdote, dentro y fuera de nosotros, es la de servir como padre espiritual, estableciendo una relación entre el hombre y Dios y aclarando la naturaleza de las leyes según las cuales hemos de vivir para estar en amistad con Dios. Las leyes del Emperador, que encarnaban el principio del padre en la tierra, están relacionadas con el comportamiento correcto dentro de este mundo. En cambio, las leyes del Hierofante se refieren al comportamiento correcto a los ojos de Dios. Sin embargo, Quirón no simboliza ningún sistema religioso ortodoxo. Es una criatura silvestre, medio hombre y medio animal, y su templo no está hecho por el hombre, es una cueva natural en la montaña. Por eso la ley espiritual que transmite no es un hecho colectivo derivado del dogma, sino un hecho individual que sólo se puede encontrar entrando en contacto con el sacerdote interior. Por eso cada persona experimenta a Dios de forma diferente, y nosotros llegamos a nuestro propio entendimiento espiritual según la relación particular que tengamos con lo que "Dios" pueda significar realmente.
La lesión de Quirón le convierte en el Curandero Herido, el que, a través de su propio sufrimiento, puede comprender y apreciar el sufrimiento de los demás y puede, por tanto, ver más lejos y más alto que los que tienen la vida resuelta. Por eso Quirón, el Hierofante, representa una parte herida de nosotros mismos, dónde algún problema insoluble, alguna limitación, nos hace más bondadosos y compasivos, mientras que de otra manera hubiéramos sido superficiales y hubiéramos dicho algún tópico sobre la bondad, sin ningún sentido real de lo que eso significa. El verdadero sacerdote está abierto al sufrimiento del mundo y a su ansia porque él mismo sufre. La imagen de Quirón nos recuerda el valor de esas limitaciones insuperables, de esas heridas que tenemos dentro, que, aunque puedan hacernos padecer en nuestra vida normal, sin embargo, nos cuestionan y nos abren el camino hacia un mayor entendimiento de las leyes más altas de la vida. Esta paradoja es sugerida por el mismo Centauro, porque al ser medio dios y medio caballo participa a la vez de los instintos y del espíritu, y tiene una dualidad que forma parte de nuestra condición humana. Nosotros no somos ni del todo animales ni del todo divinos, sino una mezcla de ambas cosas, y tenemos que aprender a vivir con ambas. De esta mezcla es la sabiduría del Centauro, que participa a la vez del conocimiento de Dios y del conocimiento de la ley natural: Dios manifestándose en el mundo de la forma.


05 -  El Sumo Sacerdote  (Tarot Rider Waite)

 El Sumo Sacerdote lleva sobre su cabeza la triple corona (por ejemplo, la mitra), símbolo de su relación directa con el Mundo Espiritual, Intelectual y Físico. Está sentado detrás de dos columnas, que no son las del Templo custodiado por la Sacerdotisa.
En la mano izquierda sostiene un cetro que termina con la forma de la triple cruz y, con la derecha, imparte el conocido signo eclesiástico, también reconocido por el esoterismo que distingue entre la parte de la doctrina revelada y la oculta.

A sus pies se encuentran dos llaves colocadas en forma de cruz y dos ministros del culto están arrodillados frente a él. Normalmente, recibe el nombre de Papa, que es una aplicación particular del oficio más general simbolizado por él. El es la máxima autoridad de la religión exterior, así como la Papisa es el genio dominante del poder esotérico oculto.

 El Sumo Sacerdote representa el poder de las claves, la doctrina esotérica ortodoxa y los aspectos exteriores de la vida que conducen a dicha doctrina; pero, ciertamente, no es el príncipe de la doctrina oculta.

Tal y como sugirió Waite, el Papa representa la summa totius theologiae, cuando ésta es considerada con la máxima rigidez de la expresión, pero también simboliza todas las cosas justas y sagradas del aspecto material. Como tal, es el canal de la gracia perteneciente al mundo de las instituciones, distinto a aquel de la naturaleza y es el que puede conducir a la salvación de toda la humanidad.
Es el líder de la jerarquía reconocida, que refleja otro orden jerárquico superior; pero puede suceder que el pontífice se olvide del significado de su condición simbólica y actúe como si de verdad poseyese en sí mismo todos los grados que representa su signo o que su símbolo intenta revelar.
El Papa, siempre de acuerdo con Waite, no es la inspiración ni tampoco la religión aunque, probablemente, éstas sean algunas de sus manifestaciones.

04 El Emperador





4 EL EMPERADOR
Engel:   Dominio de la razón, virilidad, trabajo, poder ejecutivo, potencia, logros, gobierno terrenal.

Hales: El padre, el papel del padre.   La pareja masculina. La energía masculina del Consultante. Acción en el Mundo. Autoridad. Pasión. Los límites (control y expansión). Estructura. Don de mando.

Jodorowsky: ¿Es justo lo que desde niño me han enseñado o hecho creer? ¿Aparte de triunfar materialmente, tengo un ideal espiritual? ¿Si existiera un Dios, cómo sería? ¿Puedo enseñarle algo a los otros? ¿Puedo sanar o consolar a alguien?


4. EL EMPERADOR: EL DIOS ZEUS EN EL TAROT MÍTICO

La carta del Emperador retrata a un hombre maduro, con unos hombros y un tórax anchos y musculosos. Su abundante y ondulada cabellera, al igual que su barba son de un brillante castaño rojizo. El nos mira sentado en un trono de oro, en la cima de una montaña. Su vestimenta es de púrpura bordada en dorado, y en la cabeza lleva una corona de oro. En su mano derecha tiene tres rayos luminosos; en su mano izquierda descansa la bola del mundo. Un águila está encaramada en su hombro. Detrás de él, se extiende la ladera de una montaña cuyos picos están cubiertos de nieve.


SIMBOLOGÍA

El rayo luminoso es el emblema del poder de Zeus, no solamente a causa de su imponente grandeza, sino también porque alumbra el cielo. Es un dios de inspiración y de visión creativa repentina, y su luminosidad simboliza la revelación de la verdad.
La bola del mundo, al tenerla en su mano, nos indica el gran poder del dios sobre sus propias circunstancias, sobre su persona y su propio destino.
La corona simboliza la autoridad y el gobierno de la razón sobre los instintos.
Zeus puso su morada en los picos de la montaña, porque es un dios de altura mental y espiritual, y su voluntad es más poderosa que la esclavitud del cuerpo y las limitaciones de la naturaleza.
El águila es la insignia de Zeus, a causa de su vista aguda y de su poder para volar más alto que los otros pájaros. Como pájaro de presa que es, manifiesta también la agresividad y el instinto de conquista del dios.

RELATO DEL MITO:  Aquí encontramos al gran Zeus, rey de los dioses, al que los griegos llamaban Padre-de-Todo, creador del mundo y soberano tanto de los dioses como de los hombres. En la mitología, Zeus era el hijo más joven de los Titanes Cronos y Rea. Cronos recibió una profecía: que algún día uno de sus hijos le derrocaría y tomaría su puesto. Prevenido contra eso, decidió destruir a sus hijos y, durante cinco años, en cuanto Rea daba a luz, hijos e hijas, él los arrebataba de sus brazos y los devoraba antes de que abrieran los ojos.

Eso naturalmente no agradaba a Rea, quién, cuando supo que iba a nacer un sexto hijo, huyó secretamente a Arcadia y dio a luz a Zeus en una cueva. Luego envolvió en pañales una piedra grande y se la presentó a Cronos como hijo suyo. El se la arrebató inmediatamente y se la tragó pensando que se trababa de su hijo recién nacido. Con el tiempo Zeus llegó a la edad viril y preparó a traición una pócima para su odiado padre con el fin de rescatar a sus hermanos. Cronos bebió del brebaje, que lo puso gravemente enfermo, y por la boca del viejo dios salieron los cinco niños que él había devorado, totalmente ilesos. Entonces Zeus indujo a sus hermanos y hermanas a rebelarse contra Cronos y le derrocó, inaugurando un nuevo gobierno.

El nuevo rey de los dioses hizo de la montaña del Olimpo su hogar, y estableció una jerarquía de dioses que obedecieran su ley fundamental. Sus símbolos de poder eran el trueno y los rayos. Su espíritu ligero, ardiente y libertino se manifestaba no solamente en la tormenta, sino también en las muchas amantes que persiguió y en los muchos niños que engendró. Entre ellos estaban Atenea (diosa de la justicia), Dike (diosa de la ley natural), Moira (diosa del destino) y las nueve Musas (protectoras de las artes). Su esposa fue Hera, diosa del matrimonio y del alumbramiento, que gobernaba como consorte suya. Zeus administraba el bien y el mal según las leyes que el mismo establecía. Era también dios de la tierra y la amistad, y el protector de todos los hombres.


SIGNIFICADO DE LA LÁMINA: A nivel interior, Zeus, el Emperador, es una imagen de la experiencia de la paternidad. Es el padre que encarna nuestros ideales espirituales, nuestros códigos morales, la auto-suficiencia con la que nos defendemos en este mundo, la autoridad y la ambición que nos lleva a triunfar, además de la disciplina y la perspicacia necesarias para cumplir con nuestros propósitos. Este principio masculino, que está presente tanto en los hombres como en las mujeres, difiere del cuidadoso e incondicional amor por la madre que encontramos en la carta de la Emperatriz. Aquí es al espíritu, no al cuerpo, al que se le otorga el valor más alto. Y la acción, más que la intuitiva corriente con la naturaleza, es lo que se nos pide.


El padre que hay en nosotros fomenta el auto-respeto y el ser consecuentes con nosotros mismos. Es el lado nuestro que nos enseña a tomar resoluciones, tan importantes a la hora de afrontar la vida. Zeus a veces se compadece del débil y del desposeído para defenderle. Pero también puede ser cruel y vengativo si su autoridad es desafiada y sus leyes quebrantadas. Por eso Zeus, el Emperador, tiene además de una cara positiva, otra más oscura, que se manifiesta en un nivel interior como una rigidez y una rectitud implacable. Estar en comunicación con el padre interior significa poseer un sentido de poder, de capacidad para tener ideas y llevarlas a cabo en este mundo. Pero, en cambio, estar dominados por el padre interior significa ser esclavos de una serie de convicciones que aplastan todo sentimiento humano con su inflexibilidad y arrogancia. Por eso, como el propio Zeus, debemos derrocar al viejo gobierno e inaugurar otro más nuevo y más creativo, para que no nos convirtamos también en pequeños tiranos o caigamos bajo el maleficio de ser esclavos de las necesidades y los placeres del cuerpo. El Loco debe encontrar ahora los principios éticos sobre los que basar su vida, porque sin el Emperador carecemos de personalidad, no somos más que peones en la vida, conducidos, por dentro y por fuera, por un instinto ciego, que nos lleva a culpar de nuestros problemas y de nuestras dificultades a otras personas y a la sociedad, al ser incapaces de hallar la experiencia interna de fortaleza que el padre encarna.



04  -El Emperador (Tarot Rider Waite)


Es un monarca coronado, autoritario y altivo, sentado sobre un trono cuyos brazos se hallan adornados por dos cabezas de carnero. En su cetro está representado el símbolo de la cruz ansada, mientras que en su mano izquierda aparece una esfera.

Es la ejecución y la realización del poder de este mundo, personificado aquí en sus más elevados atributos naturales.

En algunas ocasiones se le ha representado sentado sobre una piedra cúbica, que complica algunas conclusiones. Representa el poder, la fuerza viril, estableciendo la contrapartida a la figura de la Emperatriz y, en este sentido, él es quien intenta quitar el velo de Isis pero, sin embargo, ésta sigue siendo la virgo intacta.

Resulta necesario comprender que esta carta y la de la Emperatriz no representan necesariamente la condición de la vida conyugal, aunque este estado sea un dato implícito. Aparentemente, tal y como ya hemos indicado anteriormente, representan la realeza mundana, elevada al asiento del máximo poder.




Pero además, también sugiere otras ideas. Ambas cartas, especialmente la figura masculina, representan el más elevado poder soberano, aquel que ocupa el trono del pensamiento. Por ello, el emperador es el regente del mundo intelectual, más que el de los seres vivientes.

03 La Emperatriz




3 LA EMPERATRIZ
Engel:  Fecundidad, plenitud, matriztico, generación, crecimiento, protección, abundancia.

Hales: La Madre, rol de madre. La pareja femenina. Energía femenina del consultante

Jodorowsky: ¿Qué estoy creando? ¿Qué se está desarrollando en mí? ¿Quiénes me aman, a quiénes amo? ¿Cuáles son las experiencias que me permito hacer? ¿Me atreveré? ¿Qué relación tengo con mi madre?


3. LA EMPERATRIZ: LA DIOSA DEMÉTER EN EL TAROT MÍTICO

La carta de la Emperatriz retrata a una hermosa mujer con una abundante y ondulada cabellera de color castaño, evidentemente embarazada y de pie en un campo de cebada a punto de siega. Su vestido está entretejido de muchas plantas diferentes, y bordado con ramas frondosas. Alrededor de su cuello hay un collar de doce piedras preciosas. Ella está coronada con una diadema de castillos y torres. Detrás de ella, al fondo de fértiles campos, el agua corre hacia un estanque.

SIMBOLOGÍA
La cascada sugiere el flujo de la sensibilidad y de la fertilidad del mundo de Deméter. Ella preside los ritos de la boda y bendice los frutos de su unión.
La diadema de castillos y torres que Deméter lleva representa su soberanía sobre el instinto, para construir hogares seguros, lugares de cobijo y de paz.
El collar de doce piedras simboliza los doce signos del zodiaco, representación del ciclo ordenado de las estaciones y las leyes del cosmos que Deméter gobierna como soberana de la naturaleza.

RELATO DEL MITO: Encontramos aquí a la gran diosa Deméter, que es la Madre Tierra, soberana de toda la naturaleza y protectora de las pequeñas criaturas indefensas. En la mitología griega, Deméter hacía madurar cada año el trigo dorado, y al final del verano el pueblo le daba las gracias por la generosidad de la tierra. Deméter gobernaba los ciclos ordenados de la naturaleza y la vida de todas las cosas que crecen, de ahí el vestido que lleva. Ella presidía la gestación y el nacimiento de una nueva vida, y bendecía los ritos de la boda como un vaso para la continuidad de la naturaleza. Deméter es una diosa matriarcal, una imagen del poder dentro de la misma tierra, que no necesita confirmación espiritual del cielo. Decían que ella había enseñado a los hombres las artes de arar y cultivar la tierra, y a las mujeres las artes de moler el trigo y cocer el pan.

Deméter vivió con su hija Perséfone, protegidas de los conflictos y querellas del mundo. Pero un día esa vida pacífica y feliz fue violentamente transformada. Perséfone se había ido a pasear y no había vuelto. Deméter, angustiada, buscó a su hija por todas partes, pero ella había desaparecido sin dejar rastro. Por casualidad, después de años de búsqueda sin esperanza, se enteró de lo que había pasado con Perséfone. Parece ser que Hades, el oscuro señor del mundo subterráneo, arrastrado por el deseo que sentía por la muchacha, la había montado en su carro conducido por dos caballos negros y la había raptado.
Deméter en su ira hizo que la tierra se volviera estéril, y se negó a devolverle su anterior abundancia, fue como si la humanidad entera hubiera perecido por falta de alimento. La diosa no pudo aceptar el cambio que había ocurrido, aunque Perséfone había comido de buena gana la granada, el fruto del mundo subterráneo, y Hades la había tratado con honor y la había hecho su reina. Gracias al azar y a la intercesión del inteligente dios Hermes que todo lo ve, se llegó a un acuerdo. Durante nueve meses al año, Perséfone viviría con su madre, pero en los tres restantes tenía que volver con su tenebroso esposo.
Deméter nunca estuvo de acuerdo con esta resolución. Cada año, cuando su hija se iba, la Madre Tierra se ponía de luto. Las flores se marchitaban, los árboles dejaban caer sus hojas, y la tierra se volvía inanimada y fría. Pero cada año, a la vuelta de Perséfone, volvía otra vez la primavera.

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA: A nivel interior, la imagen de Deméter, la Emperadora, refleja la experiencia de la maternidad. Eso no quiere decir solamente el proceso físico de la gestación, el parto y la lactancia de la pequeña e indefensa criatura. Es también la experiencia íntima de la Gran Madre: el descubrimiento del cuerpo como algo valioso y precioso que merece cuidados, la experiencia del ser como parte de la naturaleza y arraigado en la vida natural, la apreciación de los sentidos y los placeres sencillos de la existencia diaria. Si no estuviera esa Gran Madre dentro de nosotros, no podríamos hacer nada de provechoso, porque ésta es la parte de nosotros que tiene la paciencia y la delicadeza de aguardar hasta que el tiempo esté maduro para la acción. Sin ella no podríamos apreciar nuestro yo físico, sino que viviríamos desconectados, en un mundo puramente intelectual sin ningún fundamento, sin ninguna relación con la realidad. La experiencia que un niño tiene con la Madre está relacionada con la sensación de seguridad y confianza en la vida, y la imagen de la Emperatriz está igualmente relacionada con la sensación interna de seguridad y protección. Ella es sabia, pero no en un sentido cerebral. Su sabiduría es la sabiduría de la naturaleza, que entiende que todas las cosas avanzan por ciclos y maduran a su debido tiempo.

Pero como todas las imágenes de la baraja del Tarot, Deméter tiene su lado oscuro. No hay nada como la naturaleza que signifique estancamiento del espíritu, y una apatía y un embotamiento que aplasta toda posibilidad de cambio. Deméter no es solamente la Madre Buena, es también la Madre Luto, que no puede renunciar a sus posesiones y que se venga de toda intrusión de conflictos en su vida, en su mundo ordenado y paradisiaco. Esta Madre de Luto se llena de amargura y de resentimiento porque la vida precisa el cambio y la separación, y porque tienen que producirse desenlaces. Por eso, cuando el Loco en su camino arquetípico se encuentra con Deméter, la Emperadora, es empujada hacia las dimensiones oscuras y luminosas de su propia naturaleza instintiva.


03 - La Emperatriz  (Rider Waite)

Una mujer joven de mirada serena, majestuosa y real, está sentada sobre un sillón. El escudo de Venus, símbolo de la más pura feminidad, está situado a su lado. El cetro que empuña se halla coronado por una esfera, símbolo del mundo.

A su alrededor se extiende un parque muy bien cuidado, situado en los márgenes de un bosque atravesado por un río; es la representación del Jardín del Edén, el Paraíso Terrestre. Esta joven no es la Regina coeli, sino más bien el Refugium peccatorum; la generosa madre del género humano.

También ha sido correctamente descrita como el deseo alado, o bien como la Gloria Mundi o el velo del sancta Sanctorum. Algunos también la han definido como «la Gran Madre del Mundo Visible». Por su parte, Waite afirma que la Emperatriz no es el alma que ha conseguido las alas, sino más bien la fecundidad universal cuyos misterios van mucho más allá del poder generativo puro y simple.

En cualquier caso, la carta de la Emperatriz también representa la puerta o la verja a través de la cual se entra en esta vida, así como en el Jardín de Venus. El camino que nos conduce fuera de ello es el secreto conocido de la Sacerdotisa; pero este secreto le es revelado al elegido.

Waite sostiene que las atribuciones más antiguas de esta canta están totalmente equivocadas en el plano del simbolismo como, por ejemplo, en el caso de la identificación con la Palabra, la Naturaleza Divina, la Tríada, etc… Sin embargo, es justo tener en cuenta que, de vez en cuando, tales interpretaciones reflejan una asombrosa coherencia respecto al camino propuesto.

02 La Sacerdotisa



2. LA SUMA SACERDOTISA:

Engel: Secreto, misterio, Guadiana del templo, ánima (Jung), maga, chamana, sophia, ciclo lunar-menstrual.

Hales: La sabiduría, intuición y verdad. Lo intelectual, estudios y trabajo. Lo oculto, lo secreto, Lo permanente. La preparación, inactividad , atención inconsciente. Potencial, misterio.

Jodorowsky: ¿Qué acumulo? ¿Qué oculto? ¿Qué guardo en mí, puro e intacto? ¿A quién o qué critico sin cesar?

El Inconsciente, la introspección, Silencio, reposo, paciencia, quietud. Carta de Detención, de retroceso. Sabia, virgen, inocente, Pura noche, nada terrenal.No lee la Torá, ya la sabe. Baja a las profundidades de inframundo. Depresión, aislamiento, soledad, encadenada a la infancia, invalidez sicológica

LA SUMA SACERDOTISA: PERSÉFONE EN EL TAROT MÍTICO La carta de la Suma Sacerdotisa retrata a una joven esbelta y vaporosa, pálida, con una larga cabellera morena y unos ojos oscuros vestida con un sencillo traje blanco. En su cabeza hay una corona de oro. En su mano derecha lleva una granada partida, para mostrar la cantidad de semillas que lleva en su interior. En su mano izquierda, un ramillete de narcisos blancos se esparce hasta el suelo. A ambos lados de la escalera donde está ella de pie hay una columna; la de la izquierda es negra, la de la derecha es blanca. Detrás de la mujer, en lo alto de la escalera, hay una puerta abierta sobre el rico paisaje verde que aparece en la carta de Deméter-la Emperatriz.

 SIMBOLOGÍA La granada es a la vez el fruto de los muertos y del amor conyugal, a causa de sus muchas semillas. Este fruto nos indica que el mundo escondido de Perséfone es fértil y lleno de potencial creativo sin desarrollar. Las columnas negra y blanca reflejan la dualidad contenida en el mundo subterráneo. En la oscuridad del subconsciente están escondidas ambas cosas, las potencialidades creativas y los impulsos destructivos. El narciso, que Perséfone recogía cuando Hades la raptó, estaba asociado con los muertos a causa de su color fantasmal y debido a que florecía cada año en invierno.

RELATO DEL MITO: Encontramos aquí a Perséfone, reina del mundo subterráneo, hija de la Madre Tierra, Deméter, y guardiana de los secretos de los muertos. Hemos visto ya, en la carta de la Emperatriz, como, según la mitología, Hades, señor del mundo subterráneo, fue inundado por el deseo de la muchacha cuando ella vagaba por los campos recogiendo flores, y la arrebató a la tierra para llevársela. Cuando la condujo a su oscura morada, le ofreció una granada, que ella comió. Tras tomar el fruto de los muertos, ella quedó vinculada a él para siempre. Perséfone gobernaba el mundo subterráneo junto con su marido durante tres meses al año. A pesar de que los nueve meses restantes los pasaba en el mundo de la luz con su madre Deméter, jamás podría hablar de los secretos aprendidos en la tierra de los muertos. El reino de Hades, lleno de misterios y riquezas, era circundado por el terrible río Estigia, que ningún hombre o mujer viviente podía cruzar sin el permiso del mismo Hades; aunque Hermes, mensajero de los dioses y guía de las almas, podía introducir a esos héroes excepcionales que habían ganado el consentimiento del dios. Ni siquiera las almas de los muertos podían cruzar sin pagar una moneda a Caronte, el viejo barquero que conducía el bote a través del Estigia, porque en la entrada al reino de Hades estaba agazapado el terrible perro de tres cabezas que devoraba a todo el que traspasaba, vivo o muerto, y que no respetara las leyes del reino invisible. Por ello, al comer la granada, Perséfone dejó atrás su niñez inocente, y se convirtió en la guardiana de sus secretos.

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA:A nivel interno, Perséfone, la Suma Sacerdotisa, es una imagen del vínculo con ese misterioso mundo interior al que la psicología de lo profundo ha dado el nombre de "el subconsciente". Es como si, más abajo y más arriba del mundo visible, que nosotros creemos que es la realidad, hubiese otro, un mundo oculto, lleno de riquezas y de potencialidades, en el que no podemos penetrar sin el consentimiento de sus soberanos invisibles. Este mundo contiene nuestras potencialidades sin desarrollar, así como las facetas más oscuras y primitivas de nuestra personalidad. Posee también el secreto del destino del individuo, que se gesta en la oscuridad hasta que se cumple el tiempo de su manifestación. Perséfone, la Suma Sacerdotisa, es una encarnación de esa parte nuestra que conoce los secretos del mundo interior. Pero sólo puede ser percibida a medias por la conciencia despierta, y aparece a través de los fragmentos fugaces de los sueños, o a través de esas extrañas coincidencias que nos hacen sospechar que pueda haber alguna tendencia oculta funcionando en nuestras vidas. Perséfone es una imagen seductora y fascinante, pero no habla de sus secretos. Del mismo modo, el mundo nocturno del subconsciente, entrevisto en los sueños, las fantasías y las intuiciones, es también seductor y fascinante, pero cuando intentamos abarcarlo con el intelecto y "dominarlo" para nuestros propios fines, permanece callado y se escabulle. El mundo oscuro de Perséfone proporciona tan sólo unas vagas visiones de las tendencias y movimientos que funcionan en el interior del individuo, y hace falta paciencia y que el tiempo pase antes de que puedan ser sacadas a la luz del día. El mito de Perséfone enfatiza el movimiento cíclico del tiempo, al retratar un ritmo misterioso, un constante ir y venir de algo. Las semillas del cambio y las nuevas potencialidades aguardan en silencio en el vientre del mundo subterráneo antes de ser ofrecidas al cuidado de la Madre Tierra y sacadas a la luz en el mundo material. Perséfone, la Suma Sacerdotisa, es una imagen de esa ley natural que funciona en las profundidades del alma que gobierna la revelación del destino desde una fuente invisible, y que se manifiesta sólo a través de la sensación, la intuición y el mundo nocturno de los sueños.

02 - La Suma Sacerdotisa (Tarot Rider Waite)

Una mujer con la luna creciente bajo sus pies, con una diadema con dos puntas y un globo en el centro asomándole la cabeza y una gran cruz sobre el pecho. En el pliego que tiene entre sus manos está escrito Tora, es decir, la Ley Divina, la ley secreta y el segundo significado de la Palabra. Está parcialmente cubierta por una mantilla para demostrar que algunas cosas son evidentes mientras que otras se hallan ocultas. Está sentada entre dos columnas, una blanca y otra negra, con las siglas J y B, en el interior del templo místico, cuyo velo visible, está decorado con palmeras y granadas. Ha sido definida como la Ciencia Oculta que se encuentra sobre el altar del Santuario de Isis, pero en realidad representa a la Iglesia Secreta, la Casa de Dios y del hombre. También representa el Segundo Matrimonio del Príncipe que ya no es de este mundo. Es la Esposa y la Madre espiritual, la Hija de las Estrellas y el Jardín Superior del Edén. Y, finalmente, es la Reina de la Luz derivada, es decir la luz de todas las cosas. Es la luna alimentada por la leche de la Madre Suprema. En cierto sentido, ella misma es la Madre Suprema, o podríamos decir que es su reflejo luminoso. Por este reflejo y este envío de luz recibe el nombre más acertado y elevado de Shekinah, la Gloria Coexistente. Según la Cábala hay una Shekinah, superior y una inferior; la del mundo superior recibe el nombre de Binah, la Comprensión Suprema que se deriva de las emanaciones que recibe (por ejemplo, de Kether, la Corona del Árbol de la Vida). Sin embargo, en nuestro Mundo Inferior se llama Malkuth y, aún siendo considerado como un Reino caído, también es la Gloria Omnipresente (por ejemplo, la Divinidad Suprema). Hablando a nivel místico, Shekinah es la esposa espiritual del hombre justo y cuando éste estudia la ley (por ejemplo, la Torah), ella le revela su significado Divino.

01 El Mago




1. EL MAGO


Engel: Inteligencia, potencialidad, creador, comienzo de viaje, truhan, ilusionista, transmutador, astucia, labia, abogacía, tramposo.

Hales: Yo soy, inicios, recursos disponibles, la transformación. Exito, poder, actividad, atención consciente, concentración.


Jodorowsky:  ¿Cuales son mis valores y opciones? ¿Qué es lo que debo elegir y qué es lo que debo eliminar? ¿Qué estoy comenzando? ¿A quién o quienes estoy engañando?

Apuntes clase: 
Poder personal, invoca hacia lo alto, al cielo y hacia abajo, la tierra. Capacidad, Rebelde, energético, vital, autoconfianza, recursos, habilidad, flexibilidad. Ve cosas que otros no ven.
Es el joven eterno (Puer eternus o Puella Eternus), (opuesto: Senex= Ermitaño).
Carta de los Artistas.
Negativo: El es un mago, ilusionista, engaño, mentiras, cuenta cuentos.

Tiene en su mesa los 4 elementos, que asimismo representan las 4 funciones:
Tierra = Oros = Función Sensación = Presente (opuesto: Bastos 
Agua = Copas = Función Sentimiento = Pasado (opuesto: Espadas)
Aire = Espadas = Función Pensamiento = Pasado, presente y futuro (opuesto: Oros)
Fuego = Bastos = función Intuición = Futuro (opuesto: Copas)


1. EL MAGO: EL DIOS HERMES EN EL TAROT MÍTICO

La carta del Mago retrata a un hombre fuerte y delgado, de pelo moreno y rizado, que está mirando hacia nosotros en un cruce. Va vestido para el camino con una túnica corta, blanca, y con una capa de viaje, de color rojo oscuro. Con su mano izquierda señala hacia el cielo. Con la derecha señala a una roca lisa que está ante él en el centro de la convergencia de los caminos. Sobre la roca hay cuatro objetos juntos: una copa, una espada, una vara flamante o caduceo, rodeada de dos culebras y una moneda de oro o pentáculo. Detrás de él se puede observar un paisaje yermo, de rocas marrones y grises, continuación del paisaje que encontramos en la carta del Loco. Dos ramas del camino desaparecen en la lontananza rocosa.

SIMBOLOGÍA
La copa representa la Copa de la Fortuna, entendida principalmente como suerte en el amor, porque Hermes es un sabio del conocimiento del corazón.
La espada representa el filo cortante de la mente y su poder, que ha sido dado a Hermes por su padre Zeus.
El pentáculo o moneda señala a Hermes como el dios de la buena suerte inesperada y como el protector de mercaderes y hombres de negocios.
El caduceo es la vara mágica de Hermes, rodeada de dos culebras que representan a todos los contrarios: el bien y el mal, el masculino y el femenino, la oscuridad y la luz.

RELATO DEL MITO: Aquí encontramos al dios Hermes, guía de caminantes, protector de ladrones y embusteros, soberano de la magia y la adivinación, y el que trae la buena suerte inesperada y los cambios de fortuna. Se le llama "el tramposo" porque es falso y ambiguo, no obstante, es el mensajero acreditado de los dioses y el que guía a las almas al mundo subterráneo. 

En la mitología griega, Hermes era hijo de Zeus, rey de los dioses, y de la misteriosa ninfa Maia, que se llamaba también Madre Noche. Por eso él es hijo tanto de la luz espiritual como de las tinieblas primordiales, y sus colores (rojo y blanco) reflejan la mezcla de las pasiones terrenales y de la claridad espiritual que forman parte de su naturaleza.

Cuando Hermes era tan sólo un niño, salió de la cuna con paso vacilante y le robó una manada de vacas a su hermano Apolo, el dios-Sol. Para engañar a Apolo se puso las sandalias al revés, para que el dios airado fuera en dirección contraria a la del culpable. Cuando Apolo al final se enfrentó con él y le preguntó quién había robado su ganado, Hermes se presentó ante él con un regalo: una lira hecha de concha. Hermes hizo alabanzas a su hermano con un lenguaje adulador y melifluo, diciéndole al viejo dios que el regalo era en honor de la extraordinaria habilidad de Apolo para la música. Apolo quedó tan seducido que se olvidó del ganado, y a cambio le otorgó a Hermes un regalo propio: el don de la adivinación. Hermes se convirtió así en el maestro de los cuatro elementos, con el poder de enseñar a los hombres las habilidades de la geomancia (la adivinación a través de la tierra), la piromancia (adivinación por el fuego), la hidromancia (adivinación por el agua) y la aeromancia (adivinación por el aire). El fue siempre adorado en los cruces, donde erigían en su honor estatuas llamadas Hermes y se invocaban sus bendiciones sobre el caminante, el vagabundo y el que no tenía hogar. 

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA: En un nivel interior, Hermes, el Mago, es el guía. Eso quiere decir que en alguna parte de nosotros, por muy perdidos y confusos que podamos estar en algún momento de nuestra vida, a menudo tenemos en el subconsciente una perspicacia y unos recursos por los que podemos adivinar cuál es la dirección a tomar y qué alternativas quedan. El Mago no viene cuando le llaman, porque Hermes es un dios astuto y juguetón, y no siempre responde a la que consideramos una situación importante. Viene por la noche, muchas veces disfrazado en las pesadillas, o a través del encuentro con otra persona que de algún modo hace de catalizador por el camino. Hermes puede aparecer también como un repentino presentimiento, o el descubrimiento que uno hace, más que un pensamiento. El libro que uno lee "por casualidad", o la visita casual de un amigo, a una de las infinitas pequeñas "vueltas del destino", son obra del Mago, el guía interior. En cierto sentido el Mago es el maestro espiritual y el protector del Loco, justo como en el mito el dios Hermes mandó coser el no-nacido Dionisio en el muslo de Zeus y cuidó al niño hasta que nació. Hermes, el Mago, es ese poder inconsciente que cuida de nosotros aunque no podamos verle, y que aparece como por arte de magia en los momentos más críticos y difíciles de nuestra vida para ofrecernos orientación y sabiduría.


Hermes no era un dios con el que se pudiera contar para las decisiones corrientes de la vida diaria. Podía ser intrincado y traicionero, y a menudo sus caminos hacían que los hombres y las mujeres se extraviaran en la noche, por sendas retorcidas que dejaban atrás el paisaje conocido y trillado y conducían al caminante hacia parajes extraños y desconcertantes. Seguir nuestra intuición no siempre quiere decir tomar opciones seguras y que den resultado. Muchas veces es todo lo contrario. Pero como Hermes es el maestro de los cuatro elementos, su sabiduría puede penetrar en todas las esferas de la vida: la mente, la imaginación, el corazón y el cuerpo. Sin él no tenemos ningún resorte, y nos vemos obligados a contar con direcciones de los demás, y estamos condenados a caminar como ovejas sobre las mismas huellas gastadas como todo el mundo. El Loco encuentra al Mago sólo después de haber desafiado al precipicio, porque la guía interior no se manifiesta cuando uno está cobijado en el vientre materno.


01 El Mago - (Tarot Rider Waite)

Un joven vestido de mago, con el semblante del dios Apolo, muestra una sonrisa abierta y confiada y una mirada muy viva. Sobre su cabeza está el misterioso signo del Espíritu Santo, el espíritu de la vida, representado como un lazo continuo, sin cabeza ni pies, y que forma la figura de un 8 en una posición horizontal. Aquí, este símbolo convencional de la eternidad, indica específicamente la eternidad alcanzada por el espíritu.
Con su mano derecha el mago sostiene un bastón que levanta hacia el cielo, mientras que su mano izquierda señala la tierra. Este doble signo es conocido como el grado más alto de los Misterios: representa el descenso de la gracia, de la virtud y de la luz originada en lo alto y atraída hacia abajo sugiere el dominio y la comunicación de los poderes y de los dones del espíritu.
Sobre la mesa que se halla situada ante el Mago, están los símbolos de los cuatro palos del tarot que, de forma simbólica, nos sugieren los cuatro elementos de la vida. Están colocados frente al adepto como objetos inanimados que él adapta a su voluntad. En el suelo hay rosas y lirios, la flos campi y el Lilium convallium que forman un jardín de flores y representan el cultivo de las aspiraciones.

Esta carta simboliza el móvil divino del hombre que refleja a Dios, la voluntad de liberarse de sus ataduras y de unirse con aquello que está en el cielo.

También es la unidad y la plenitud del individuo a todos los niveles y, en un sentido más elevado, es el pensamiento en su pureza. Como una referencia ulterior a aquello que hemos definido como signo de la vida y su conexión con el número 8, resulta oportuno recordar que el gnostiscimo cristiano habla de un renacer en Cristo como transformación «dentro de la Ogdoada». El número místico es definido como el Jerusalén superior, la tierra en la que brotaba leche y miel; el Espíritu Santo y la tierra del Señor. De acuerdo con el martinismo, el 8 es el número de Cristo.

00 El Loco


0. EL LOCO

Engel: Inocencia, riesgo, locura, gestación, vacío potencial, lo inesperado, impulsos, lo absoluto, la nada, regreso al origen.

Hales: Libertad, silencio, inocencia, soledad.  La preparación de un nuevo camino, partir de "cero", excesos, aventuras, viajes.  Preparación para el comienzo. Espontaneidad, aislamiento, ser distinto.


Optimista, espontáneo, los instintos, animal, corporal,  inocencia, conexión con los sentidos, dejar la cabeza y los deberes, descargar, aventura, salto al vacío, comienzos, desafíos, aventuras, viajeros, cambiantes, valiente.  Impulso vital, niño interior.
Negativo; Irresponsable, desadaptado, flojo, alejado de la realidad, droga-alcohol, no construye, perdido; Peligro, riesgos


Apuntes Clase Sept. 2015:
La caverna (t. mítico: Desde donde sale el loco, representa el útero, símbolo femenino, simbólicamente podría ser un nacimiento. Carta diurna, de energía alta.
Niño, vital, inocente, el mundo se revela fresco, un nuevo comienzo.
Casi no tiene ropa, parece un disfraz. La Ropa es la máscara (o persona), que son actitudes adaptativas del carácter(*). Persona: Sonar a través. Detrás de la máscara está el Ser- Máscara lo contrario de Ser. El Loco es Ser: potencial. Los locos dicen la verdad
Morral: Espíritu nómade, hippie, tener pocas cosas, pocas necesidades materiales, andar liviano, necesidades espirituales, de libertad.
Bastón: Protector, ayuda. Le sirve para pisar firme, también es símbolo del poder de la naturaleza.
Perro: advierte o acompaña, te conecta con los instintos. (en el tarot mítico se ve a través de la ropa).

(*) Carácter:
-          Naturaleza de cada cosa que la distingue de las demás
-          Conjunto de rasgos, cualidades o circunstancias que indican la naturaleza de cada cosa
-          Manera de actuar de la persona o grupo de personas

Self: Arquetipo de la totalidad (la rueda, el mundo); tienen las contradicciones resultas, los opuestos se complementan. Las tensiones se resuelven.

0.  EL LOCO: EL DIOS DIONISOS EN EL TAROT MÍTICO

La carta del Loco, retrata a un joven montaraz, vestido con pieles de animal deshilachadas, bailando al borde de un precipicio en una actitud de abandono estático; lleva en su pelo castaño una guirnalda de hojas de parra y tiene unos pequeños cuernos, como los de una cabra, en la frente. Sus ojos se elevan hacia la aurora que apunta en el horizonte, justo donde el sol se puede ver. A su alrededor se encuentra un paisaje árido, de rocas marrones y grises. A su izquierda, oculta en las sombras de la noche que se aleja, está la boca de la cueva de la que él ha salido. Encima de ella, sobre una rama pelada, está encaramada un águila.

SIMBOLOGÍA:
El águila es el pájaro de Zeus, rey de los dioses, que vela sobre el Loco, que se prepara a arrojarse a lo desconocido.
La cueva de la que sale el Loco es el pasado, la masa oscura e indiferenciada de la que va a tomar forma el comienzo de un verdadero sentido de individualidad.
Los cuernos de cabra sobre la frente del loco sugieren, al igual que las pieles de animal que lleva, que él es como un animal joven, que ha sido conducido a la vida por instinto, sin tener aún conciencia ni poseer entendimiento.

RELATO DEL MITO:  Aquí nos encontramos con el héroe de nuestro camino a la manera del misterioso dios Dionisos, el que "Nació Dos Veces". Era hijo del gran Zeus, rey de los dioses, y de Semele, una mujer mortal, princesa de Tebas. La esposa de Zeus, Hera, furiosa por la infidelidad del marido, se disfrazó de niñera y susurró a Semele que tenía que probar su devoción de amante pidiendo a Zeus que se le manifestara en toda su gloria. El dios, que había prometido a Semele cualquier cosa que deseara su corazón, se vio obligado por su promesa cuando ella insistió en que le revelara su divinidad. Con disgusto, se manifestó como trueno y relámpago y Semele ardió en llamas. Pero Zeus logró rescatar al niño que iba a nacer. Hermes, el mensajero de los dioses y protector de la magia, cosió el feto en el muslo de Zeus; así nació Dionisio.

Hera seguía persiguiendo al extraño niño con cuernos, y mandó a los Titanes, los dioses de la Tierra, a que lo hicieran pedazos. Pero Zeus rescató el corazón del niño, que aún latía. A este corazón lo transformó en una pócima de semillas de granada, y esta bebida mágica fue ofrecida a la virgen Perséfone por Hades, el dios oscuro del mundo subterráneo, cuando la raptó. Perséfone quedó embarazada, y así Dionisio volvió a nacer en el mundo subterráneo. Por eso se llamó Dionisio Yaco, el Nacido Dos Veces, dios de la luz y el éxtasis. Su padre Zeus le ordenó vivir entre los hombres y compartir sus sufrimientos, Hera le hirió con la locura, y él vagó por todo el mundo, seguido por sátiros silvestres, muchachas y animales. Obsequiaba con vino al género humano, y llevaba el éxtasis de la ebriedad y la redención espiritual a los que estaban dispuestos a renunciar a su apego al poder mundano y a la riqueza. De vez en cuando, su padre celestial, Zeus, lo elevaba al Olimpo, donde tomaba su asiento a la derecha del rey de los dioses.

SIGNIFICADO DE LA LÁMINA
A nivel interior Dionisos, el loco, es una imagen del misterioso impulso que tenemos dentro de arrojarnos a lo desconocido. Nuestra parte conservadora, prudente y realista contempla con horror este espíritu salvaje y juvenil, que, confiado en la providencia, se dispone a caminar sobre el borde del precipicio sin un momento de vacilación. La locura de Dionisos parece locura sólo a esa parte de nosotros que está constreñida al mundo de la forma, los hechos y el orden lógico. Pero en un sentido más profundo no es locura, ya que es el impulso hacia el cambio que cae sobre nosotros "del cielo", que no tiene una base racional ni un programa de acción prefijado.


El dios está retratado con pieles de animal, porque, de alguna manera, esta dimensión intuitiva e irracional de la personalidad humana es una especie de sexto sentido, un instinto animal que no está acostumbrado ni armonizado con la realidad concreta.


Dionisos representa el impulso irracional hacia el cambio y hacia los horizontes de la vida, abiertos a lo desconocido. El Loco está en el comienzo de su camino, y cuando nosotros somos heridos por el misterioso impulso que él representa, estamos también en el umbral de un camino. Estos impulsos irracionales en ocasiones pueden ser destructivos, en otros creativos; y muchas veces son ambas cosas juntas. El dios silvestre puede a veces saltar al borde del precipicio en situaciones penosas y perjudiciales que pueden también dar lugar a unos comienzos maravillosamente creativos. Si nunca contestamos a las llamadas de este instinto interior, nos hundimos en vidas monótonas, banales y sin sentido, y al final de nuestra vida nos sorprenderemos de lo que nos hemos perdido y de que el mundo nos parezca tan vacío. Por eso el Loco es una figura absolutamente ambivalente, porque al comienzo de un camino así no hay ninguna garantía de que no corramos ningún peligro. Pero no comenzarlo significa negar al dios, que en un nivel interno quiere decir negar todo cuanto hay en nosotros de juvenil, de creativo, y que está en contacto con lo que está por encima de nosotros mismos.


00 - El Loco  (Tarot Rider Waite)

Con paso ligero, como si la tierra y sus impedimentos no tuviesen el poder de limitarlo, un joven vestido de forma extravagante se detiene ante el borde de un precipicio entre las grandes cumbres del mundo; observa la azul lejanía que se extiende frente a él más que fijarse en el paisaje de abajo. El precipicio que tiene delante, no le provoca ningún temor.
Su semblante refleja una gran inteligencia y una ilusionada espera. Lleva una rosa en una mano y en la otra un bastón, del que cuelga una bolsa por detrás de su hombro derecho. Es un Príncipe de otros mundos que viaja por este mundo en pleno día, bajo el aire puro. El sol que resplandece detrás suyo, sabe de dónde procede, hacia dónde va y cómo regresará por otro camino después de algunos días.

Muchos de los símbolos de los Misterios se hallan reunidos en esta carta. Las interpretaciones convencionales le dan al Loco el significado de «carnal» por estar opuesto al espíritu, de vida de los sentidos y, por una extraña ironía, su nombre secundario era el «alquimista», es decir, el retrato de la locura en su máximo grado de insensatez.

Waite afirma que el loco es el más elocuente de todos los símbolos del Tarot. Este representa el viaje hacia el exterior, la condición de la primera emanación, la gracia y la pasividad del espíritu. Su bolsa está escrita con signos indescifrables para demostrar que muchos recuerdos subconscientes son conservados y sepultados en el alma. Básicamente, este personaje representa al peregrino en el camino de la búsqueda interior o a un «Maestro Oculto» que aparece para iluminar el camino interior.

Caminos de Interpretación del tarot


La Carta como camino de Luz:
- un camino, un maestro, un guía.
- debo tomar la forma de la carta
- muestra el sendero, la acción, la actitud que debe tomarse
- es la figura a imitar, sus valores y dificultades son los que se deben seguir.
- aprueba y guía.
- muestra una situación y propone constructivamente.
- funciona como un si, go ahead.

La Carta como camino de Oscuridad:
- advierte, reta o detiene.
- muestra una situación y apunta al conflicto.
- tiene un tinte negativo y contraproducente. rechazo.
- pone sobre el tapete una actitud, forma o camino que es peligroso, y sobre el cual se debe analizar y tomar precauciones.
. Funciona como un alto, stop.

La Carta como el Misterio, el trabajo por hacer y la sincronía:
- se muestra incomprensible, misteriosa, no muestra relación con el tema-
- este camino debe entenderse, explorarse y amplificarse.
- luego de un tiempo, llegan las respuestas, la sincronía.

(apuntes y materia clase "Jung y El tarot" de Francisco Alcoholado, Sept 2, 2015)